19 de julio de 2017

LANIAKEA (Cielo Inmenso)

Laniakea, el supercúmulo al que pertenece nuestra Vía Láctea (punto rojo)
Las galaxias se organizan en el Universo en forma sorprendente formando líneas, Filamentos Galácticos, que se unen con otros muchos como los afluentes de un río. Un "río galáctico" que se dirige hacia un misterioso Centro Atractor gravitatorio.


En esta época veraniega del año, más aún cuando el calor asfixiante del cambio climático nos obliga a trasnochar, es quizá la única en que los urbanitas terrícolas miramos al cielo y recordamos que ¡Ohhh maravilla!, no está lleno de bombillas LED, sino de estrellas y planetas y lunas y estrellas fugaces (que la gente incrédula dice que son pedruscos y los enteradillos que son tornillos de la Estación Espacial). ¡Qué bello es recordar que sobre nuestras cabezas no hay banderas de día ni bombillas de noche, sino el infinito Universo! Ese que sigue guardando más secretos que certezas. Ese que el hombre escruta desde que existimos (2 Millones de años, día más, día menos); ese que aún nos proporciona una sorpresa- estupefacción cada poco tiempo.

Hace nada, eran los agujeros negros que se inventó Stephen Hawking echándole la culpa a Einstein. Unos agujeros tan negros que nadie los puede ver, pero que se notan. En todo caso ya pasados de moda. Luego fueron los cúmulos galácticos, que no nos impresionaron nada porque al fin y al cabo unas cuantas galaxias girando unas alrededor de otras no sorprende a nadie; en el Universo parece que todo el mundo se pasa la vida girando alrededor de otro, como en política. Después se inventaron la materia oscura (esa que no se ve ni se toca ni se huele, pero que está ahí, como el espíritu divino); luego la energía igual de oscura (para completar el dislate porque, ¡hombre! la energía no se ha visto nunca, ¿cómo que además es oscura?). Y es que los astrónomos se aburren en las largas noches en que no pueden mirar por el anteojo porque está nublado, o porque una puñetera paloma se cagó en la lente del telescopio.

Pues la canción de estos últimos veranos son los Supercúmulos. Cualquiera pensaría que un supercúmulo es un cúmulo muy gordo, pues no señor. Los astrónomos llaman CÚMULO a un grupo de galaxias que se mueven, por la atracción gravitatoria, unas alrededor de otras, como ya hemos dicho. Así el cúmulo llamado Grupo Local, en el que se encuentra nuestra Vía Láctea y en cuyo extrarradio vivimos los terrícolas, y también la galaxia Andrómeda (esa que puede verse desde nuestra terraza veraniega con unos buenos prismáticos porque está ahí al laíco).  Esa que se mueve hacia nosotros a 500.000 Km/h en ruta de colisión y con la que chocaremos dentro de unos 3.000 millones de años, día más, día menos) además de la Galaxia del Triángulo, que completa las tres espirales, y otras 30 más pequeñitas e informes.

Pues también han descubierto los astrónomos que este inmenso cúmulo se mueve, nos movemos, hacia un lugar llamado el Gran Atractor. Seguramente un increíble centro gravitatorio que nos “chupa” desde la lejanía, como el mar “sorbe” las aguas de los ríos. Es más, han descubierto que hay miles de millones de cúmulos galácticos y todos ellos se mueven en determinadas direcciones privilegiadas, direcciones que los cúmulos siguen dócilmente uno detrás de otro, en fila india, formando los “filamentos galácticos”. Y más aún; resulta que hay miles de esas filas de cúmulos que se dirigen todas hacia ese Centro Atractor de modo que si dibujamos esos filamentos, esas “carreteras” por las que circulan los Cúmulos de Galaxias resulta un mapa similar a un río con sus afluentes. Es como si el espacio-tiempo del universo tuviera promontorios, montañas, valles y cañadas, y los Cúmulos de Galaxias “rodaran” hacia las partes más bajas, como las aguas en la cuenca de un río. Pues a cada uno de estos “ríos” los astrónomos les han llamado Supercúmulos o Hipercúmulos (en esta ocasión con una lamentable falta de imaginación, hubiera sido más adecuado Río Galáctico o algo parecido). De hecho saben qué galaxias pertenecen a uno u otro de estos “ríos” según en qué dirección y sentido se mueven.

Así a nuestro Supercúmulo, a nuestra cuenca hidrográfico-galáctica, la han bautizado con el bonito nombre de LANIAKEA (Cielo Inmenso, en Hawaiano). Y tiene esa bellísima forma que se muestra en la figura de cabecera. El puntito rojo muestra el lugar donde se encuentra nuestra Vía Láctea, donde estamos nosotros; y los catalanes, aunque ahora se quieren ir...

Pero en realidad, pese a que cada año los astrónomos se empeñan en mostrarnos un Universo más descomunal e inimaginablemente inmenso que nos hace más pequeñitos, a mí no me parece un descubrimiento tan sorprendente esto de los ríos de galaxias. Ya lo decía Hermes Trismegisto en “Le Kybalión”: ”Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”.

Y Jorge Manrique en forma más poética:
·         Nuestras vidas son los ríos
·         que van a dar en la mar
·         que es el morir
·         … el se acabar.

Manuel Reyes

Bibliografía:

Ø  The Laniakea supercluster of galaxies. R. Brent Tully, Hélène Courtois, Yehuda Hoffman & Daniel  Pomarède. https://www.nature.com/nature/journal/v513/n7516/full/nature13674.html

Ø  Nuestro rincón del universo se llama Laniakea, con 100.000 billones de soles. Científicos de EEUU describen por primera vez nuestro vecindario en el espacio. https://elpais.com/elpais/2014/09/26/ciencia/1411745498_952575.html?rel=mas

Ø  Descubierta Sarasvati, una de las mayores estructuras del universo. Astrónomos indios describen el supercúmulo de galaxias más lejano que se conoce. https://elpais.com/elpais/2017/07/13/ciencia/1499967116_043113.html?id_externo_rsoc=FB_CC


30 de junio de 2017

El sexo del cerebro



El hallazgo neurológico de que el cerebro puede tener un "sexo" diferente de la herencia cromosómica (XX, XY) sigue generando controversias sociales y religiosas.

Hay descubrimientos científicos que pasan casi de inmediato a la cultura popular mientras que otros se resisten tenazmente a lo largo del tiempo. Son, especialmente, aquellos que desmontan viejas creencias o mitos religiosos. Recordemos que todavía hay sectas protestantes americanas que no admiten la Evolución de las Especies, descubierta y explicada por Darwin hace 160 años y confirmada universalmente.

Algo similar ocurre con todo lo relacionado con la sexualidad humana. Cualquier alteración en la sexualidad estándar de las personas es interpretada por algunas religiones como perversión, depravación, degradación. Cuando en realidad se trata de simples alteraciones biológicas que, eso sí, descalabran la convivencia social de quien las padece. La sociedad ataca a todo el que es diferente. Y las sectas fundamentalistas cristianas, musulmanas, etc., supuestamente piadosas y misericordiosas, se encargan de que este sufrimiento se convierta en un infierno.

Es por esto que el tema necesita de un poquito de pedagogía y divulgación científica para incrementar el nivel cultural de algunos. Pienso que solo con que se conociera lo que la biología y la neurología de hoy saben al respecto no serían necesarias fiestas reivindicativas como el Orgullo Gay, el día de la mujer,  y tantos otros “días” que son producto de los prejuicios sociales debidos a la ignorancia. Pero debo advertir que yo soy químico y no experto en las especialidades concernidas así que mi aportación en este artículo no pasa de una modesta divulgación científica proveniente de la lectura de libros y artículos que al final reseñaré.

Veréis, existen nada  menos que tres niveles de tipologías sexuales:

1.- El sexo CROMOSÓMICO.  Que viene determinado por la herencia cromosómica del feto que puede ser femenina, si tiene los cromosomas XX, o masculina si tiene los XY. Pero en estas herencias cromosómicas pueden surgir problemas.

2.- El seso GONADAL, que en general viene determinado por los cromosomas heredados pero que en algunas niñas con ciertas enfermedades originan genitales ambiguos.

3.- Sexo CEREBRAL. Un niño con genitales masculinos y cromosomas XY puede sentirse mujer y comportarse como tal. Y lo mismo ocurre con las niñas, XX, con genitales de mujer y que se sienten hombres.

Ya en el caso primero, del sexo cromosómico, pueden darse una gran variedad de alteraciones sobre la norma: individuo con cromosomas XX es hembra y con XY es macho. La cosa es mucho más complicada porque hay personas con “averías” como el síndrome de Turner, con un solo cromosoma X (resulta una niña), o el de Klinefelter con tres cromosomas XXY, del que resulta un niño. Incluso a veces ha podido observarse la formación: XXXY. Pero no vamos a entrar en las anomalías cromosómicas y sus consecuencias que son muy complicadas. Tampoco con el sexo gonadal que a veces hace que los órganos sexuales del niño no se correspondan con sus cromosomas o incluso a veces que sean ambiguos, que tengan los dos.

En el caso que nos ocupa nos interesa el último, el sexo CEREBRAL que es el que nos conduce a las preguntas:

  • -¿Puede un niño tener cuerpo y gónadas masculinas y cerebro femenino?
  • -¿Cómo es posible que una niña con cuerpo y gónadas femeninas se sienta hombre?

Ambas cosas son posibles y de hecho se dan con relativa frecuencia para desgracia social de los afectados. Por fortuna hoy se conocen las causas fundamentales gracias a exitosas investigaciones que se iniciaron en el pasado siglo XX y que dieron lugar a varios Premios Nobel de química y medicina; y que lógicamente continúan. La investigación en mamíferos de diversas especies está muy avanzada puesto que los primeros estudios sobre diferenciación sexual empezaron a mediados del siglo XX, pero en humanos, por razones éticas fácilmente comprensibles la investigación se encuentra más retrasada, si bien es cierto que a niveles bioquímicos y funcionales todos los mamíferos somos semejantes y algunos descubrimientos realizados en otros mamíferos como ratones, conejos, primates, etc., pueden aplicársenos.

El descubrimiento clave en este tema fue comprender que:

“El sexo del cerebro”, y por tanto la conducta y la forma de ver el mundo, puede diferir del seso cromosómico y gonadal.

Los conocimientos científicos actuales nos dicen que:

Todos los cerebros fetales se forman originariamente femeninos y si no se ven sometidos a un proceso de “masculinización” seguirán siendo femeninos durante la gestación y nacerán así; independientemente de que sus gónadas sean masculinas o femeninas.

El proceso de masculinización del cerebro se produce en el útero materno, y entre las semanas 8 a 18, mientras que la masculinización del cuerpo se produce muy posteriormente,  en la pubertad. Ambos procesos están regidos por esa hormona tan típicamente masculina que es la testosterona, pero actuando en tiempos distintos y mediante mecanismos metabólicos diferentes. Es por esto que el mecanismo puede producir finalmente resultados asombrosos,  como un cerebro con distinta sexualidad que su cuerpo.

Es curioso también, a nivel bioquímico, el hecho de que las dos hormonas clave en la sexualidad masculina y la femenina: la testosterona y el estradiol, sean moléculas muy similares y ambas procedentes del colesterol.

Fig 2.- Obtención del estradiol a partir de la testosterona.

 ¿Cómo se fabrica un hombre? 

Un cigoto tiene, en el vientre de la madre, una evolución similar si es macho o hembra, salvo que cuando llega el momento,  si el embrión es niño (XY), por “ordenes” del cromosoma Y, comienza a formarse el tejido testicular. Entre los meses 3º y 4º, ocurre un hecho singular; los incipientes testículos del bebé comienzan a segregar testosterona de forma precoz y en grandes cantidades, que se suman a las que también produce la madre (desde sus ovarios y cápsulas suprarrenales) lo que provoca una “inundación” de testosterona en el cerebro del bebé. Y este proceso hace que el cerebro se transforme en masculino.  A partir de 4º mes de embarazo a la testosterona se unirá la hormona SIM (Sustancia Inhibidora Müleriana) que le ayudará a eliminar las estructuras femeninas del cerebro y erradicarán los órganos reproductivos femeninos. Así, cuando el parto se aproxima, en el vientre de la madre habrá un niño con cromosomas XY, gónadas masculinas y cerebro masculino.

De no producirse esta inundación de testosterona y en estas fechas fijas, el cerebro del feto no cambiaría, esto es, seguiría siendo femenino. Al nacimiento, tendríamos un niño, con gónadas masculinas pero con cerebro femenino. Esto significa que después de nacido se sentirá mujer y pensará y actuará como mujer pese a tener pene,  testículos y cromosomas  XY.

Si el embrión fuese de una niña, esto es con cromosomas XX, su cerebro no sufrirá ninguna transformación durante la gestación porque no se verá sometido a la testosterona. Incluso la hormona típica femenina, el estradiol de su madre, no le producirá cambio cerebral alguno ya que esta hormona no puede atravesar la barrera encefálica y alcanzar su cerebro. Es más, el feto femenino no comienza a segregar estradiol hasta la primera semana posterior al parto.

Un cerebro que se forma SIN la influencia de la testosterona es femenino, independientemente de sus cromosomas.

Un cerebro que se forma CON la influencia de la testosterona entre los meses 3º y 4º de gestación será masculino, independientemente de sus cromosomas.

Si esto lo hubiera sabido el que escribiera el Génesis habría explicado la creación del hombre de modo muy distinto, quizá así:

Y dijo Dios: Hagamos a la mujer a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Dios hizo a la mujer y vio que no era bueno que estuviera sola, así que tomó un trocito de su cerebro, sopló sobre él y creó al hombre.



Pero nos falta explicar algo que ya no nos resultará tan sorprendente: la segunda fase de la fabricación de un hombre:
Fig 3.- Niveles de testosterona en la vida de un hombre.
Entre los 9 y los 15 años el nivel de testosterona aumenta de nuevo hasta alcanzar una concentración 20 veces superior a la que tenía de niño. Comienza la adolescencia. Dice la Dra. Brizendine que si la testosterona fuese cerveza, un niño de nueve años recibiría una copa diaria y a los 15 años, 8 litros diarios. Con esto comienza un nuevo ciclo de transformación. Comienza a aparecer la barba y el vello corporal, cambia su voz a mucho más grave, aumenta su masa ósea y muscular, se vuelve agresivo, territorial, dominante, rebelde, buscador de conflictos, no escucha a padres ni profesores, los estudios le importan un pito,  lucha por destacar por dominar por ser el macho alfa… y por no seguir enumerando cambios concluiremos con el más importante:

El centro de su mente lo ocupa el sexo.

Ya tenemos un hombre adolescente.

Manuel Reyes Camacho


BIBLIOGRAFÍA

  • ·         LOUANN BRICENDINE. Cerebro masculino. RBA Libros. 2013. Barcelona. ISBN: 978-84-9867-969-4.
  • ·         FRANCISCO J. RUBIA. El sexo del cerebro. Temas de Hoy. 2007. ISBN: 978-84-8460-628-4
  • ·         FRANCISCO TRAVER TORRAS. El sexo de nuestro cerebro. https://pacotraver.wordpress.com/2013/05/03/el-sexo-de-nuestro-cerebro/
  • ·         S. SEGOVIA y A. GUILLAMÓN: “Cerebro, hormonas y orientación sexual”, en “El cerebro intimo: ensayos sobre neurociencia” de Francisco Mora. Ariel neurociencia, Barcelona 1996.
  • ·         UNAM Las hormonas sexuales y el cerebro: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/43/las-hormonas-sexuales-y-el-cerebro
  • ·         VALRIA SABATER. El sexo del cerebro. https://lamenteesmaravillosa.com/el-sexo-del-cerebro/
  • ·         Sexuación. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Sexuaci%C3%B3n
  • ·         BIBLIOGRAFÍA
  • ·         LOUANN BRICENDINE. Cerebro masculino. RBA Libros. 2013. Barcelona. ISBN: 978-84-9867-969-4.
  • ·         FRANCISCO J. RUBIA. El sexo del cerebro. Temas de Hoy. 2007. ISBN: 978-84-8460-628-4
  • ·         FRANCISCO TRAVER TORRAS. El sexo de nuestro cerebro. https://pacotraver.wordpress.com/2013/05/03/el-sexo-de-nuestro-cerebro/
  • ·         S. SEGOVIA y A. GUILLAMÓN: “Cerebro, hormonas y orientación sexual”, en “El cerebro intimo: ensayos sobre neurociencia” de Francisco Mora. Ariel neurociencia, Barcelona 1996.
  • ·         UNAM Las hormonas sexuales y el cerebro: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/43/las-hormonas-sexuales-y-el-cerebro
  • ·         VALRIA SABATER. El sexo del cerebro. https://lamenteesmaravillosa.com/el-sexo-del-cerebro/
  • ·         Sexuación. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Sexuaci%C3%B3n

19 de mayo de 2017

El maleficio de las primarias

Y la caída del PSOE


       Algunas medicinas curan enfermedades. Esto es un hecho incontrovertible. Pero no todas las medicinas curan todas las enfermedades. Uno no va a la farmacia y pide una medicina cualquiera para curar su enfermedad. Pues aunque esto parezca la verdad de Perogrullo es justamente lo que los políticos hacen: "Dame unas primarias que estoy enfermo de credibilidad”.
               
                Las PRIMARIAS se han puesto de moda en España (y no estoy seguro si en toda Europa) como remedio democrático a la enfermedad llamada DEDOCRACIA. Pero las primarias son a las democracias europeas lo que el Viagra para curar el infarto.

                Las primarias las inventaron los norteamericanos y les va de maravilla, pero es que la democracia americana, y más aún sus partidos políticos, tienen muy poco que ver con las democracias europeas y menos aún con nuestros partidos. En general habría que decir que los norteamericanos y los europeos nos parecemos sobre todo en que tenemos dos piernas, dos brazos, una cabeza y… en fin para qué entrar en más detalles; y poco más.

                Los partidos políticos americanos no son otra cosa que MAQUINARIAS ELECTORALES que se ponen en marcha y al servicio de los candidatos que surgen en cada periodo electoral. Los nuestros son AGRUPACIONES IDEOLÓGICAS que se unen y reúnen en congresos para establecer una “Biblia” con sus principios y una “legislación” con sus procedimientos para lograrlos. Sus líderes deben defender estos principios y normas. ¿Y quién los debe elegir a ellos? Aquí está el problema: ¿Los que los conocen personalmente y saben quién sería el mejor en cada circunstancia política, esto es, EL APARATO del partido? ¿O la militancia, la gente de la calle que ni los conoce? This is the question.

                En USA, el candidato es el que hace un planteamiento político completo con su filosofía y sus procedimientos  (que el partido no tiene más que en nebulosa),  y ha de ser votado por todo el país, no solo por los afiliados del partido.

                En España, el candidato no puede apartarse de la “filosofía” ni de la “normativa” del partido, o podría incluso ser expulsado del mismo. ¿Entonces de qué tiene que hablar para que sus colegas de partido le voten a él y no a los otros? Pues tiene que convencerlos de que él es el más alto, el más guapo y el más rubio, para representar al partido. Incluso puede decir cómo él eliminaría a sus adversarios de la oposición: cuarteándolos, atropellándolos, empujándoles a un  precipicio, etc. También puede explicar cómo él logrará que, después de las primarias, todos, ganadores y perdedores, se amen tiernamente. Esto es, solo puede hablar de patochadas.

                La “dedocracia” es mala porque hace que, con frecuencia, solo lleguen arriba los “pelotas”, no los mejores. Pero yo os puedo asegurar, por mi propia experiencia personal en la extinta UPyD,  que las primarias son muchísimo peores porque solo logran la división permanente del partido y no aseguran en absoluto que gane el mejor. Las primarias son a nuestra democracia un proceso contra natura.

                Si hoy el PSOE está tocado por esa extraña enfermedad sociológica que es la caída de los comunismos y sus adláteres, solo le faltaba dividirse en tres compartimentos estancos de odio mutuo y permanente para acabar la historia de sus días.

Manuel Reyes

12 de mayo de 2017

De la Era industrial a la Robótica

O el problema del paro


                Estamos viviendo una época convulsa donde los cambios son tan frecuentes y tan rápidos que no tenemos tiempo de asimilarlos, ni tan siquiera de reflexionar sobre ellos. Quizá sea esta la causa de que no podamos comprender lo que la gente vota cuando se hace un referéndum. Pienso en Reino Unido diciendo no a Europa, en Italia diciendo no a la mejora constitucional, en Colombia diciendo no a la paz con la guerrilla o a Estados Unidos eligiendo a Trump. Al resurgir de los populismos y extremismos de derechas en Europa, los independentismos en regiones españolas y europeas. ¿Qué está ocurriendo? ¿Nos divierte caminar hacia atrás? ¿Nos hemos desequilibrado mentalmente todo el mundo occidental?

                Habría que ser profeta para dar una respuesta y nada más lejos de mis esencias. Pero aprendí de Newton que hay que subirse a hombros de gigantes para ver el horizonte lejano, y a eso me dedico. A eso, y a intentar pasar al papel las conclusiones que voy obteniendo. A ver si logro aclararme yo mismo.

                Vislumbro que estamos atravesando un cambio de época del que muy poca gente está siendo consciente, de ahí la desorientación generalizada. Pero ¿qué cambio? ¿De qué época a cual otra? Porque… cambiar, cambiar, la humanidad ha estado cambiando siempre, solo que algunos cambios han sido rápidos, incluso violentos, y otros, la mayoría, imperceptibles para los vivientes del momento. Échese un vistazo a la historia.


¿Qué es lo que ocurre ahora?
                Cada día estoy más convencido que es la forma de ganarse el pan lo que está cambiando. Y la gente está alarmada, muy alarmada, y no es para menos. Con las cosas del pan no se juega.

                La pista me la dio un lance personal. Andaba yo por entonces necesitado de pedir autorizaciones periódicas para que una ambulancia me trasladara a recuperación, tras un accidente de moto. Cada semana la misma historia de buscar a alguien de la familia para que fuese a una oficina a pedir los papelitos. Un día, la empleada nos dijo: “Están ustedes de enhorabuena, ya funciona nuestra página web donde pueden hacerse estos trámites”. Y así fue, y fui feliz haciendo los papelitos yo mismo sin salir de casa. Pero, tristemente la página pronto comenzó a fallar, cada día algo no funcionaba hasta que me obligó a ir a presentar mis quejas a la oficina. Por fortuna por entonces ya podía moverme, aunque penosamente. La empleada tecleaba el ordenador impasible mientras yo soltaba todo mi rosario de quejas. Cuando terminó, estampó su sello con un buen golpe, miró a sus compañeras de oficina fugazmente y se acercó a mi oreja para susurrarme: “Y si funciona la web, ¿qué sugiere usted que hagamos todas las que trabajamos aquí, irnos a la cola del paro? Sentí un escalofrío, acababa de tocar con mis manos el problema que torpemente no había imaginado. Por fortuna, estas aguerridas mujeres habían declarado la guerra a la Hidra, al monstruo informático de las mil cabezas, cada una de ellas descansando sobre su mesa bajo la forma de ordenador, y le habían asestado un primer buen golpe. ¿Cuánto tiempo duraría la batalla?   Por fortuna hoy la oficina sigue abierta y ellas siguen allí. Parece que, por suerte, se trata de una entidad cuasi-estatal y el monstruo ha perdido la batalla. De momento.

Para comprender el problema en profundidad creo que habría que hacer un recorrido histórico que nos permita recordar de dónde venimos. Vivimos en la era industrial. Muchos ingenieros  se dedican a fabricar máquinas que nos hacen la vida más fácil. En realidad el hombre ha construido máquinas desde siempre: hachas, flechas, palancas… desde tiempos primitivos. Pero la Era Industrial arranca con la construcción de la máquina de vapor, de Watt, desde finales del siglo XVIII. La  máquina que, una vez perfeccionada, permitió la construcción de locomotoras capaces de mover trenes. La que permitió construir industrias en cualquier lugar, sin necesidad de que estuviesen al pie de un salto de agua o en la cima de un monte aprovechando el azar del viento. La que permitió al hombre trabajar usando la energía de la madera, del carbón y, posteriormente la del petróleo, en lugar de sus propios músculos y los de sus animales domésticos.

● La era industrial nació cuando se logró incorporar la energía a las máquinas.

Fig. 1. Esquema muy simplificado de una máquina de vapor

                Fue un gran salto adelante que provocó un cambio en la forma de ganarse el pan de toda la humanidad. El campesinado dedicado a la agricultura y la ganadería acabó pasándose a las ciudades, que crecieron monstruosamente. La gente tuvo que transmutar de agricultor y pastor en el campo a mecánico en las ciudades. La mayor parte de la población acabó trabajando para fabricar “cosas”. En España, hoy, con menos del 5% de la población se fabrican todos los alimentos que necesitan los habitantes del país entero. Y esto es posible porque cada máquina agrícola, que se alimentan con petróleo, hace el trabajo de 100 campesinos con sus bestias incluidas. Los hombres pasaron de campesinos a urbanitas.

                En la era industrial pueden distinguirse varias etapas, que varían con el objeto que se toma como referencia clasificatoria. Para mí la clasificación más sencilla podría ser esta que mostramos en la Figura 2, basada en las energías que se utilizaron. Aunque hay que aclarar que el creador de esta clasificación es un poquito antiguo, de los años 60, cuando se pensaba que la energía nuclear en el futuro lo acapararía todo. Pero es que entonces no existían los ecologistas… que han logrado casi la paralización del uso de la energía nuclear y la vuelta a los molinos de viento de Don Quijote, los satitos del agua y el calorcito del sol.

Fig. 2 Fases de la era industrial en función del tipo de energía usado

       Para nuestro objetivo, y tomando como elemento clasificador: “la forma de ganarse el pan” hay variaciones al pasar de cada fase de la era industrial a la otra pero no muy drásticas. El gran cambio se produjo, en la primera fase: 
La construcción de máquinas movidas por energías externas a la biológica, a la muscular.

En la segunda fase lo más destacado fue el desarrollo del motor de explosión interna, el uso masivo del petróleo y la aparición de la electrónica con el consiguiente desarrollo de las telecomunicaciones. También el gran florecimiento de la industria química y con ella la farmacológica.

Ahora nos encontramos finalizando la tercera etapa donde hizo explosión la electrónica y nació la informática. Y nació la ciencia y técnica biosanitaria que está logrando que vivamos el doble que nuestros padres y que la evolución de las especies la controlemos nosotros en lugar de la naturaleza.

Y estamos entrando en otra que, me parece a mí, no puede considerarse como la 4ª Fase de la Era Industrial, sino como una nueva era ya que va a suponer un gran cambio en “la forma de ganarse el pan”. Yo pienso que posiblemente se llamará la Era Robótica. ¿Pero cuál ha sido el cambio que la ha provocado? ¿Qué máquinas se construyen ahora que otra vez nos van a cambiar la vida de forma radical?

Algunas máquinas han incorporado un elemento nuevo que jamás tuvieron: La inteligencia. La primera máquina que ha sido la responsable del estallido de la nueva era: El ordenador.

El ordenador es a la era robótica lo que la máquina de vapor fue a la era industrial.

Como máquina, el ordenador no nos ayuda en el trabajo mecánico, al trabajo físico. Con un ordenador no podemos cavar, ni transportar, construir, navegar, volar. El ordenador nos ayuda en el trabajo intelectual. Es capaz de almacenar, en espacios minúsculos, la totalidad de la cultura humana y permitirnos el acceso a ella en fracciones de segundo. Es capaz de transmitir esta reflexión mía al mundo entero en segundos y permitir que dialoguemos sobre ella con americanos o con asiáticos simultáneamente y en tiempo real. En fin, hoy no es necesario explicarle a nadie lo que esta máquina es capaz de hacer. Lo que podría ser conveniente para algunos es explicar por qué.

El ORDENADOR es una máquina capaz de utilizar, prestada, la inteligencia de su programador.

Decimos “prestada” porque no tiene inteligencia propia (de momento). El informático programador le puede “explicar” cómo analizar los datos que se le suministran y qué hacer con ellos.  Este conjunto de instrucciones es un programa o aplicación informática.  Con este programa en su memoria  su comportamiento sería el mismo que el de su programador. Salvo en que, si se le plantea una situación no programada, se bloquea, mientras que su programador podría encontrar otra solución alternativa, porque él sí que tiene inteligencia propia.  

Las máquinas que hemos construido hasta ahora solo son capaces de trabajar si tienen un “conductor” que las dirija. Un avión solo puede volar si lleva un piloto. Pero ¿qué ocurre si al avión le añadimos un ordenador que lo gobierne; que analice los datos que le suministran los sensores de a bordo y responda como lo haría un piloto experto? Pues que tendríamos una máquina “inteligente” (aunque la inteligencia sea prestada). Tendríamos un avión moderno que es capaz de volar sin piloto. En el lenguaje actual decimos que esto es un avión con piloto automático. Y a este tipo de máquina le llamamos ROBOT.

Un ROBOT es una máquina, capaz de hacer un trabajo, gobernada por un ordenador.

Fig. 3. Clasificación de las máquinas
 Para hacernos una idea más clara de los tipos de máquinas con que nos podemos encontrar podemos utilizar un viejo esquema que yo utilizaba en mis clases, (Figura 3). En él puede apreciarse que hemos clasificado las máquinas en tres grandes grupos:

1.- Máquinas que realizan trabajo mecánico, como los coches, las excavadoras, tractores, troqueladoras, cortadoras. Son las máquinas habituales que utilizamos como herramientas de trabajo.

2.- Máquinas para el trabajo intelectual. Pueden hacer, o no, un trabajo mecánico. Las utilizamos en general para almacenar y difundir la cultura, así como para transmitir información. Así podemos mencionar a la imprenta o las fotocopiadoras; que “escriben”. El teléfono, la radio, la televisión o el cine que “hablan y visualizan”. Todas ellas reproducen, transmiten o multiplican la información. La más reciente de ellas es el ordenador que podríamos decir que “lee, escucha y ve” utilizando la inteligencia externa de los programadores. Esto es, analiza lo escrito, lo hablado o las imágenes y ejecuta órdenes basándose en la información que recibe y en su programa interno.

3.- Finalmente,  si integramos con cualquier máquina de los grupos 1 y 2, un ordenador obtendremos una especie de “trabajador integral”. Una máquina que no necesita de un conductor, de un piloto. Una máquina autónoma que puede sustituir a un trabajador de una especialidad determinada, un administrativo, un mecánico. A este tipo de máquina le llamamos: ROBOT.

El robot no nos ayuda en nuestro trabajo: NOS SUSTITUYE.

Fig. 4. Robots-juguetes
Quizá sea conveniente, antes de continuar, aclarar que un robot no es ninguno de esos juguetes con que nos obsequia el cine: R2-D2 o C-3PO y toda esa larga serie de “robots” de las películas futuristas, Fig. 4, que no son más que juguetes. Los robots actuales no tienen figura humana (salvo algunos experimentales) son simples máquinas que incorporan un ordenador.  A veces incluso son tan solo complejos ordenadores como los de los bancos y entidades financieras, que tramitan todo el papeleo y movimiento de capitales, y que han sustituidos a la mayoría de sus empleados.



● La Era Robótica nació cuando se logró incorporar la inteligencia a las máquinas.


¿Y qué ocurrirá ahora?

 
Fig. 5. Fabricación de coches
Una fábrica moderna no se parece en nada a una de la antigua era industrial. Ver en la Fig. 5 la etapa de montaje de una fábrica de coches y la de una fábrica de paneles solares. Con unos pocos trabajadores de alto y muy alto nivel, ingenieros, informáticos, directores de secciones y de la empresa, será más que suficiente para fabricar centenares de coches o millares de células fotoeléctricas diarias. Los trabajos repetitivos están abocados a la desaparición y de hecho ya ha comenzado su eliminación en buena medida.

Fig 5a. Fabricación de paneles solares
Del mismo modo que al principio de la era industrial, ahora también los tipos de trabajo en que se verá implicada la población serán diferentes. En general se cree que casi desaparecerán aquellos  trabajos que impliquen una baja formación. Casi solo prevalecerán los trabajos de tipo creativo, afectivo,  y aquellos que requieran de una alta preparación académica y/o técnica. Y por supuesto se crearán otros muchos nuevos hoy impensables. ¿Podría alguien imaginar en el siglo XVIII lo que es un informático?

Esto implica que habrá un amplio sector de la población en edad laboral, que nunca conseguirá un trabajo, es lo que se llama “paro estructural”. Este problema unido a los cambios en los trabajos actuales y a los de nueva aparición conlleva, como en los inicios de la era industrial,  grandes cambios sociales. Ahora trabajan las máquinas.

El paro estructural se produce como consecuencia de determinados desajustes estructurales en la economía de un país asociados a las revoluciones tecnológicas, ciclos del sistema capitalista, desequilibrios políticos, etc. Los dos últimos motivos tienen arreglo, el debido a revoluciones tecnológicas, no. Es impensable que nos pusiéramos de acuerdo para dejar de fabricar robots y así evitar el paro. En el gráfico de la figura 6 puede verse como el paro de larga duración que se corresponde casi exactamente con el estructural, se mantuvo casi constante hasta 2008 y a partir de ahí crece imparablemente. Los otros suben y bajan, este no.
 
Fig. 6 Evolución del paro en España del 2004 al 2015
o   ¿Pero todo esto significa que nos quedaremos sin empleo?  à SI, en gran parte,  pero aparecerán otros nuevos.
o   ¿Y esto conlleva que nos quedaremos sin comer?                àNO.
o   ¿Y sin bienestar social?                                                         àNO                           
o   ¿Y viviremos mejor o peor?                                                  àMEJOR.              

Porque, a la larga, volveremos a la vida de las aristocracias griegas y de los patricios romanos. Ellos no tenían ningún problema psicológico por no tener trabajo, ni carecían de buena comida y vida cómoda. El trabajo mecánico lo hacían sus esclavos. Ellos solo dirigían su hacienda, leían, escribían, inventaban la filosofía o creaban las bases del derecho.

Esta podría ser la nueva forma de ganarse el pan: la de los aristócratas griegos y romanos.

Hoy estamos fabricando unos esclavos nuevos que, al no ser personas, no nos crearán ningún problema de conciencia: los robots. Que trabajarán de lunes a lunes, de día y de noche, en verano y en invierno, sin protestar, sin pedir aumento de sueldo y sin afiliarse al sindicato. ¿Se puede pedir más?

Ya hoy, con las máquinas y el conocimiento científico de que disponemos, fabricamos tres o cuatro veces más comida de la que necesitamos los 7.000 millones de habitantes del planeta. Si hay quien se muere de hambre es solo debido a problemas económicos y políticos, no técnicos. Habiendo pan no hay ningún problema irresoluble.

El futuro se presenta esperanzador, los problemas y los conflictos  los tendremos en el proceso del cambio, en la transición del modo de vida.

A eso pienso dedicar mis esfuerzos en el futuro, a investigar las nuevas ideas que ya están naciendo al respecto.

Manuel Reyes

Bibliografía:
En el futuro no habrá paro, ni empleo. –César Molinas-
Los robots y la inteligencia artificial reavivan el sueño de la renta básica universal. -David H. Freedman-
Nos acercamos a un desplazamiento masivo de empleos. -Nanette Byrnes-
El desempleo se hace crónico: el paro estructural supera el 18% de los activos. –Carlos Sánchez-
Un libro vaticina el final del trabajo: “en 30 años habrá la mitad de empleos”. - Paul Mason-


10 de febrero de 2017

Miopía y escasez de sol



Aunque le cueste creerlo, existe un incremento mundial de la miopía absolutamente alarmante que alcanzará a un 50% de la población total hacia el 2050, y al que en sanidad se considera ya como pandemia.

Los primeros indicios vinieron de Asia, de Singapur, donde los datos médicos de hombres jóvenes (militares) indicaron que a finales de los 70 la miopía se había incrementado en un 26% respecto a lo habitual que era del orden del 5-6%. Pasó a un 66% a mediados de los 90 y a un impresionante 83% a finales de la década pasada (2000-2010).

Pero mucho más alarmante aún fue el hallazgo de que el fenómeno es global. Está ocurriendo lo mismo en todo el planeta con la única diferencia de que los países más industrializados van más deprisa en la escalada y los menos, como los africanos, más lentos. Incluyéndolos a todos, la media mundial a principios de los 2000 había subido al 20% (del 5-6% inicial) y el crecimiento lleva el camino de alcanzar al 50% de la población mundial hacia el 2050. Para fechas ligeramente posteriores la casi totalidad de los terrícolas serán miopes.

LOS MITOS
Como siempre ha ocurrido, a la vista del problema los humanos inventaron una serie de mitos que se arraigaron sobre las creencias generales con la fuerza de los dogmas religiosos:
  •  La culpa es de la Tele. Los niños se pasan horas ante la pantalla del televisor y esto les estropea la vista.
  •   La culpa es de la Play y los teléfonos móviles, todo el tiempo mirando a las pantallas hace a los niños miopes.
  •   La culpa es de la lectura, los niños se pasan la vida leyendo.
  •   La culpa es de la genética.

Ya lo descubrieron los neurólogos hace  tiempo: El cerebro humano cuando no sabe algo, se lo inventa. Así cuando los antiguos no podían explicar los rayos y truenos se inventaban a Zeus y lo explicaban con sus cabreos. Del mismo modo, y por la misma vía, cuando en la actualidad no conocemos el origen de algún mal lo achacamos a cualquier novedad cultural, científica o tecnológica: la lectura, la genética, los móviles, la tele, las microondas, los campos electromagnéticos…

 LA CIENCIA
            Por fortuna hoy hay algunos científicos en el mundo (pocos) que se ponen a investigar en serio. Así se descubrió, tras múltiples intentos, que nadie logró correlacionar el incremento de la miopía con las pantallas y pantallitas, ni tan siquiera con los libros y la lectura. Lo que desconcertó a todo el personal. Pero ¡oh sorpresa! En 1969, antes de que el problema hubiera comenzado a ser una preocupación generalizada, unos investigadores lograron correlacionar la miopía con el número de horas que los niños pasan al sol, al aire libre. Dado que el hallazgo ocurrió en los primeros años en que se detectó el problema, apenas 10 años después, y que ya habían surgido los mitos de la lectura y las pantallas, nadie le dio el menor crédito, ni siquiera los científicos. No fue hasta que durante decenios fracasaron todos los intentos de encontrar otras correlaciones cuando alguien recordó la idea y hoy se está estudiando en esta dirección con muy buenos resultados.

            El origen genético quedó claramente descartado desde el principio ya que si en una población hay un 30% de niños miopes y en la de sus padres solo había un 2%, ¿de quién han heredado la miopía los niños actuales? Y pensar que se haya podido producir un cambio genético en todo el planeta en cuestión de 3 o 4 décadas es más absurdo aún.

            Todos los estudios actuales apuntan en la misma dirección, es la falta de horas a la brillante luz del sol durante la niñez, es decir, mientras dura el crecimiento del ojo, lo que induce a la miopía.

            Esto viene abalado por las estadísticas: Niños de África miopes 2%, Gran Bretaña 30-40%. En ciudades de Japón y grandes ciudades asiáticas Hong Kong, Taiwaán, china,  entre el 80 y el 90%  En España 25% pero en pocos años subiremos hasta el 50%. Los niños en Asia Oriental se dedican a ir a la escuela, sin salir al patio, para luego irse a casa directamente, quedándose en el interior.


fuente: GLOBAL PREVALENCE OF MYOPIA AND HIGH MYOPIA AND TEMPORAL TRENDS. WASHINGTON UNIVERSITY


            Algunos científicos piensan que la vida en el interior de las casas casi permanente de la vida moderna –de casa a la escuela y de la escuela a la casa y por el camino en el bus siempre bajo luz artificial rojiza y poco brillante, es lo que provoca un crecimiento anómalo del ojo alargándose de modo que la imagen se forma delante de la retina y llega a esta desenfocada. El porqué de este extraño fenómeno queda aún por aclarar, aunque ya hay algunos indicios:

  •         La luz brillante en el ojo produce la liberación de dopamina, un neurotransmisor que, posiblemente evite la deformación del ojo, (Ian Morgan, de la Australian National University).
  •         Las longitudes de onda verdes y azules se concentran en la parte delantera de la retina, mientras que la luz roja alcanza la parte posterior. Como la iluminación de los interiores tiende a ser más rojiza que los rayos de sol, el desajuste podría confundir los mecanismos de control del globo ocular. Esto le dice al ojo que no está enfocando bien y que, por tanto, debe crecer y compensar el desajuste de alguna manera. (Chi Luu, de la Universidad de Melbourne, en Australia). Este mismo doctor ha realizado experiencias con polluelos que se crían bajo luz roja y observado que eran miopes la gran mayoría. Cambiando la iluminación roja por varias horas diarias de luz azul intensa se pudo revertir el problema. Personalmente he de reconocer que no acierto a comprender cómo este señor averigua si un pollo es miope…

 PREVENCIÓN Y REMEDIOS
Los estudios actuales no han revelado por completo la naturaleza del problema pero están bien claras las recomendaciones más útiles:
·         Los niños deben pasar al aire libre el mayor número de horas posible.
·         No deben protegerse los ojos con gafas de sol de ningún tipo, en todo caso una gorra de visera para no recibir la radiación directamente sobre los ojos.

También se apuntan ya algunos posibles remedios para revertir el daño ya hecho en el futuro:
·         Cambiar la iluminación rojiza a un espectro más amplio y posiblemente con abundancia de luz azul intensa durante algunas horas.
·         Hay indicios de que la atropina, que hoy se usa como dilatadora de la pupila, en concentraciones mucho menores, podría detener la deformación del globo ocular.

Manuel Reyes


Referencias:
§  La miopía se dispara. Diana Kwon. Revista Investigación y Ciencia, febrero 2017. Barcelona. www.investigacionyciencia.es