15 de enero de 2012

Alma-Mente-Cerebro

Una de las grandes satisfacciones que produce el decidirse un día a ordenar viejos papeles es encontrarse con pequeñas obritas que uno escribió en su día y quedaron durmiendo el sueño de los justos. Lo malo es que a los comentarios de libros, como es el caso, les pasa como a las notas de prensa, que se pasan de fecha. No obstante pienso que en este caso, al tratarse el eterno tema Alma-Mente-Cerebro, se le puede exonerar de temporalidad. Hago referencia a un librito genial del neurofisiólogo español Antonio Damasio (*) titulado "El Error de Descartes" (**).

En este libro, Damasio explica epistemológicamente cómo la idea de dualidad entre Mente y Cerebro nace en el siglo XVII con el, para mí, y deduzco que también para Damasio, infortunado Descartes. Su famoso "Cógito ergo sun" no es solo un lamentable error conceptual, es la causa de que se haya desviado la investigación, se haya reafirmado la absurda idea de Platón sobre el alma y haya desviado la orientación organísmica que ya diera Hipócrates para la medicina, que imperó hasta el Renacimiento, y que finalmente derribó Descartes. Por su culpa aún hoy algunos psicólogos intentan comprender al hombre desde la mente inmaterial, sin tener en cuenta de dónde y cómo surge el pensamiento: en las neuronas del cerebro. Por su culpa, en medicina, todavía algunos consideran que una enfermedad psíquica o psicológica no es una enfermedad "real" sino del alma, o de la mente.

Descartes llegó a pensar que su famosa frase: pienso luego existo, (que en realidad no era muy original puesto que venía del "fallor ergo sum" -soy engañado, luego existo-, de san Agustín), constituía el primer principio de su filosofía. Y esto porque ello suponía que él era "una sustancia cuya misma esencia o naturaleza es pensar y que para su existencia no hay necesidad de ningún lugar, ni depende de ninguna cosa material; de manera que este "yo", es decir, el alma por la que soy lo que soy, es completamente distinta del cuerpo,... e incluso si no existiera el cuerpo, el alma no cesaría de ser lo que es"

Es curioso, y a mí me gusta insistir en ello, que la idea del alma (Platón) y la separación del alma y el cuerpo, la dualidad (Descartes), no vienen de nuestros libros sagrados, ni de los mensajes de los "conectados con la divinidad", sino de nuestros filósofos. De hecho los judíos no creían en ningún alma, sino en la resurrección de los cuerpos, de ahí el conflicto con la resurrección de Cristo que no hubiera sido válida sin la desaparición del cuerpo. Claro que, posteriormente, los teólogos se ocuparon de incorporar el alma y la dualidad a las creencias cristianas. Sin darse cuenta, posiblemente, de que admitida la dualidad cuerpo-alma, Cristo podría haber ascendido a los Cielos sin que su cuerpo hubiera desaparecido de la Tierra.

Damasio argumenta científicamente a lo largo de su libro cómo no hay pensamiento sin cerebro, cómo es la actividad cerebral la que genera las imágenes, las ideas, el pensamiento. Pero si él ha necesitado para ello un libro de 300 páginas, al que os remito, espero que no esperéis que yo lo haga en unos párrafos. Me limitaré a transcribir algunas de sus conclusiones.

Hablando de la evolución de los seres vivos dice:

"Así pues, para nosotros, en el principio fue el ser, y solo más tarde fue el pensar. Y para nosotros ahora, a medida que llegamos al mundo y nos desarrollamos, seguimos empezando con el ser, y solo más tarde pensamos. Somos y después pensamos en la medida en que somos, puesto que el pensamiento está en la realidad causado por las estructuras y las operaciones del ser."

"... la mente completamente integrada en el cuerpo que yo concibo no renuncia a sus niveles de operación más refinados, los que constituyen su alma y su espíritu. Desde mi perspectiva, es solo que el alma y el espíritu, con toda su dignidad y escala humanas, son ahora estados complejos y únicos de un organismo."


(*) Antonio Damasio es profesor de neurociencia, neurología y psicología de la universidad de Southern California, dondde dirige el Instituto del Cerebro y la Creatividad. Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica (2005).
(**) EL ERROR DE DESCARTES
Autor: Antonio Damasio
Editorial: Crítica. Drakontos bolsillo (2006)
ISBN: 84-8432-787-6
Traducido a más de 30 idiomas. Otros comentarios sobre el libro: http://www.carloscapote.com/critica/elerrordedescartes/  

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